Por Eugenio de Quesada
Vicepresidente de la Sociedad Filatélica de Madrid y Director de ‘El Eco Filatélico’
Académico de Número de la Real Academia Hispánica de Filatelia e Historia Postal
En abril de 1956, con apenas 15 años de edad, un joven llamado Leonardo Tamayo se incorporaba en la Sierra Maestra cubana a las fuerzas del comandante Ernesto ‘Che’ Guevara, como enlace (correo personal) entre los dos principales comandantes de la Revolución, el Che y Fidel.